Las Caricias del Alma

jueves, 28 de junio de 2012
lunes, 23 de abril de 2012
Martes III Semana de Pascua | |
Laudes y Vísperas | |
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martes, 3 de abril de 2012
Al ver a Jesús llevando el peso de nuestra Cruz camino al Calvario, con todo nuestro dolor en el pecado, nos sirve para reflexionar la inmensidad con que EL nos Ama, en donde nos dice a cada instante de nuestra vida que sigamos luchando con toda nuestra Alma, con toda nuestra Fe puesta en EL, que EL es el Camino, Verdad y Vida, que es La LUZ de la Resurrección para nuestro Cuerpo y Alma juntos Unidos a EL.
Cuanto nos sirve de reflexionar en esta Semana Santa ante tanta magnitud infinita de Amor, si nos ponemos a pensar detenidamente en este Acto de Amor que Jesús nos Regaló desde la Cruz, seguramente cambiaremos nuestra vida alrededor nuestro, seríamos más hermanos, más unidos, más compasivos los unos a los otros, respentandónos y valorándonos como lo que somos: CRISTIANOS.
Que estas Pascuas nos encuentre en Jesús Abandonado la manera de Amarnos más con el Corazón y con el Alma.
miércoles, 7 de marzo de 2012
JESUS EN LA SOLEDAD
Cuantas veces pasamos por una Iglesia, Capilla o Parroquia mas cercana o en el Centro de la Cuidad y no nos damos cuenta que Jesús esta alli en la Soledad y en el abandono en el Sagrario, y EL sin embargo con el intenso e infinito AMOR que nos tiene, nos espera siempre con los abrazos abiertos y esperando que le demos un beso en su rostro para reparar el beso de judas.
Jesús en la Soledad, que busca ser consolado, que busca que los acompañemos aunque sea unos minutos de nuestra vida, que busca que le hablemos, que lo escuchemos, que nos dice que EL AMOR QUE NOS TIENE NO SE VA A ACABAR NUNCA JAMAS, QUE LA INFINITA PACIENCIA QUE NOS TIENE TAMPOCO, QUE NOS PERDONA TODO, NUESTROS ERRORES, FRACASOS EN NUESTRA VIDA Y NOS DA SIEMPRE LA MANO TENDIDA PARA SEGUIR ADELANTE EN NUESTRO CAMINO.
Jesús en la Soledad, que nos perdonó todo nuestros pecados desde el madero clavado en la cruz, dio su vida por nosotros, que perdonó a aquel que lo humilló, que lo calumnió, que lo maltrató, Cuanto Amor de los Amores!
Cuando hablo de Jesús en la Soledad me saltan las lagrimas pero las lagrimas de emoción, de ir a consolarlo, de estar con El y de acompañarlo siempre en mi vida, es un enamoramiento que no tiene nombre ni significado, solo ES AMOR POR EL, HASTA DAR LA VIDA.
Me emocioné escribiendo sobre Jesús en la Soledad, cuanto hay para decir que no hemos dicho, cuanto para agradecer que no hemos agradecido, y cuanto por darle EL lo que lo EL nos dió y nos sigue dando como Alimento para Nuestra Alma.
Les dejo con Jesús en la Soledad.
Un abrazo.
Jesús en la Soledad, que busca ser consolado, que busca que los acompañemos aunque sea unos minutos de nuestra vida, que busca que le hablemos, que lo escuchemos, que nos dice que EL AMOR QUE NOS TIENE NO SE VA A ACABAR NUNCA JAMAS, QUE LA INFINITA PACIENCIA QUE NOS TIENE TAMPOCO, QUE NOS PERDONA TODO, NUESTROS ERRORES, FRACASOS EN NUESTRA VIDA Y NOS DA SIEMPRE LA MANO TENDIDA PARA SEGUIR ADELANTE EN NUESTRO CAMINO.
Jesús en la Soledad, que nos perdonó todo nuestros pecados desde el madero clavado en la cruz, dio su vida por nosotros, que perdonó a aquel que lo humilló, que lo calumnió, que lo maltrató, Cuanto Amor de los Amores!
Cuando hablo de Jesús en la Soledad me saltan las lagrimas pero las lagrimas de emoción, de ir a consolarlo, de estar con El y de acompañarlo siempre en mi vida, es un enamoramiento que no tiene nombre ni significado, solo ES AMOR POR EL, HASTA DAR LA VIDA.
Me emocioné escribiendo sobre Jesús en la Soledad, cuanto hay para decir que no hemos dicho, cuanto para agradecer que no hemos agradecido, y cuanto por darle EL lo que lo EL nos dió y nos sigue dando como Alimento para Nuestra Alma.
Les dejo con Jesús en la Soledad.
Un abrazo.
viernes, 2 de marzo de 2012
25 AÑOS DE SERVICIO AL AMOR DE JESUS
25 AÑOS DE SERVICIO AL AMOR DE JESUS.
SERVICIO DE TOTAL ENTREGA A SU AMOR POR EL, AL AMOR ETERNO, A SU AMOR QUE ESTA EN LA SOLEDAD DEL SANTISIMO, AL AMOR DE LOS AMORES.
CUANTA BELLEZA REFELEJADA EN ESE AMOR A JESUS EN LA EUCARISTIA, QUE HIZO DE TU CAMINO LLEGAR A EL , A ESTA HERMOSISIMA VOCACION, DE DEJAR TODO POR EL, CARGANDO SU CRUZ Y SEGUIRLO.
25 AÑOS DE SERVICIO DE AMOR A MARIA INMACULADA, A LA MAMITA DEL CIELO QUE TE ILUMINA CADA DIA DE TU VIDA Y ESTA A TU LADO SIEMPRE ACARICIANDOTE EL ALMA CON SU AMOR DE MADRE ETERNA EN CADA DECISION, EN CADA PASO QUE DAS.
25 AÑOS DE SERVICIO DE AMOR AL PROJIMO : DE DARNOS CADA MAÑANA ESA ALEGRIA REFLEJADA EN TU ROSTRO, DE DARNOS UN ALIENTO, UNA PALMADA A CADA CHICO QUE SE TE ACERCA, DE APOYARLO, DE GUIARLO Y AYUDARLO EN SU ANDAR.
25 AÑOS DE COMPARTIR TODA TU VIDA EN ESTA HERMOSA CONGREGACION DE LAS HIJAS DE LA INMACULADA, QUE PASAN POR ELLA Y CUMPLIENDO ESTA MISION TAN HERMOSA QUE JESUS TE HA ELEGIDO QUE SEAS.
25 AÑOS Y LA ALEGRIA INMENSA DE TENERTE CON NOSOTROS HERMANA NORMA, GRACIAS JESUS POR ELEGIRLA!!
UN ABRAZO EN CRISTO POR MARIA
MARIANA
jueves, 23 de febrero de 2012
Para reflexionar
"¿Por qué, oh Señor, es tan difícil para mí mantener mi corazón dirigido a ti? ¿Por qué ocupan mi mente, continuamente, las muchas pequeñas cosas que quiero hacer, y mucha de la gente que conozco, incluso durante las horas en que estoy totalmente libre para estar contigo y nada más que contigo? ¿Porqué mi mente vaga en tantas direcciones y por qué mi corazón desea las cosas que hacen que me desvíe? ¿No eres suficiente para mí? ¿Sigo dudando de tu amor y solicitud, de tu misericordia y de tu gracia? ¿Sigo preguntándome, en el centro de mi ser, si me darás todo lo que necesito si sólo mantengo mis ojos en ti?
Por favor, acepta mis distracciones, mi fatiga, mis irritaciones, y mis vagabundeos sin fe. Me conoces más profunda y plenamente de lo que yo me conozco. Me amas con un amor, más grande que aquel con el que yo puedo amarme. Hasta me ofreces más de lo que puedo desear. Mírame, obsérvame en toda mi aflicción y confusón interna, y permíteme sentir tu presencia en medio de mi agitación. Todo lo que puedo hacer es mostrarme a ti. Sin embargo, tengo miedo a hacerlo. Temo que me rechaces. Pero sé que Tú deseas darme tu amor. Lo único que me pides es que no me esconda de ti, que no escape por desesperación, que no actúe como si fueses un déspota impío.
Toma mi cuerpo cansado, mi mente confusa y mi corazón inquieto en tus brazos, y dame descanso, simple y calmo descanso. Ven, Señor Jesús, ven. Amén.
Por favor, acepta mis distracciones, mi fatiga, mis irritaciones, y mis vagabundeos sin fe. Me conoces más profunda y plenamente de lo que yo me conozco. Me amas con un amor, más grande que aquel con el que yo puedo amarme. Hasta me ofreces más de lo que puedo desear. Mírame, obsérvame en toda mi aflicción y confusón interna, y permíteme sentir tu presencia en medio de mi agitación. Todo lo que puedo hacer es mostrarme a ti. Sin embargo, tengo miedo a hacerlo. Temo que me rechaces. Pero sé que Tú deseas darme tu amor. Lo único que me pides es que no me esconda de ti, que no escape por desesperación, que no actúe como si fueses un déspota impío.
Toma mi cuerpo cansado, mi mente confusa y mi corazón inquieto en tus brazos, y dame descanso, simple y calmo descanso. Ven, Señor Jesús, ven. Amén.
miércoles, 22 de febrero de 2012
UN GRAN TESTIMONIO DE VIDA
Quiero compartir este Testimonio de Vida que me llegó mucho al corazón, una historia de vida, marcada desde el sufrimiento de su enfermedad y como este Chico encuentra a Jesús como su amigo y protector. Es bellisima su historia! Extraída de la Revista: "Cuidad Nueva" , Enero-Febrero 2012.
Una intensa vida interior
“Esa estrella luminosa es Marco”

“La vida es un camino
que no acaba cuando querríamos detenernos,
que muchas veces no va en el sentido que hubiéramos preferido,
y a menudo es tan empinado que te deja sin aliento,
pero que debe ser encarado con la mirada en la meta
y no sólo con la cabeza gacha para no tropezar con las piedras
que entorpecen el sendero.
que no acaba cuando querríamos detenernos,
que muchas veces no va en el sentido que hubiéramos preferido,
y a menudo es tan empinado que te deja sin aliento,
pero que debe ser encarado con la mirada en la meta
y no sólo con la cabeza gacha para no tropezar con las piedras
que entorpecen el sendero.
Sólo de esta manera
podremos sentirnos parte del camino que Dios ya pensó
para llevarnos a él
y saborear sus maravillas que nos alivianan la vida,
como las personas que comparten este trecho,
porque nuestro Padre celestial conoce el corazón del que ama
y sabe que solos no podríamos,
mientras que el ir juntos nos permite viajar
con el viento a nuestras espaldas
y gozar del sol y de la lluvia,
sostenidos por la comunión de quienes
con nosotros eligieron
llegar a la cima con el amor recíproco.
Feliz camino y que cada uno recuerde
que somos compañeros de viaje”.
podremos sentirnos parte del camino que Dios ya pensó
para llevarnos a él
y saborear sus maravillas que nos alivianan la vida,
como las personas que comparten este trecho,
porque nuestro Padre celestial conoce el corazón del que ama
y sabe que solos no podríamos,
mientras que el ir juntos nos permite viajar
con el viento a nuestras espaldas
y gozar del sol y de la lluvia,
sostenidos por la comunión de quienes
con nosotros eligieron
llegar a la cima con el amor recíproco.
Feliz camino y que cada uno recuerde
que somos compañeros de viaje”.
Así escribía Marco Bettiol en su cumpleaños número dieciocho. Durante el colegio secundario lo conocían como “el poeta” y él se distinguía por sus conocimientos de griego y latín. Pero no sólo eso, también manifestó ser un sabio ni bien pudo comenzar a comunicarse con la ayuda de un teclado. Uno puede imaginar qué significó para sus padres, Patrizia y Francesco, leer las primeras palabras de Marco recién cuando tenía ocho años. Para el Día del Padre, Marco le escribe: “A mi papá, delicado y tierno amigo, siempre compañero de mi mundo de alegrías e incertidumbres, pero sobre todo de amor. Muchas felicidades, papá”. Y a su madre: “Querida mamá, refinada flor de mi jardín, luz y alegría de mi mirada. Es la primera vez que puedo hablarte después de ocho años de silencio, para decirte que mi corazón está lleno de amor por ti. Recogeremos juntos los frutos que la vida nos ofrezca. Dulces o amargos. Con amor, Marco”.
De aquellos días quedaron escritas sus palabras. Y quedó no sólo la comunicación de los hechos cotidianos sino también la conciencia que Marco tenía de su condición: “A veces me pregunto qué otra cosa puedo dar a los demás más allá de mis diferencias. Sé que lo primero que se ve es este cuerpo sin fuerza, en mis ojos que rara vez se cruzan con otros y no pueden mantener la mirada, y en las manos que poco saben hacer. A veces se habla de mí sin tener en cuenta que estoy presente, que cada palabra tiene para mí peso y valor. Otras veces, ojos cargados de lástima me observan y no ven más que a un pobre ser que la vida castigó”.
Aquel hermoso niño había nacido en 1992. A los tres meses, las crisis epilépticas obligaron a sus padres a peregrinar de hospital en hospital sin obtener un diagnóstico exacto. Cuando nació su hermanito, Alberto, Marco ya tenía cinco años y sus dificultades físicas crecían. La encefalopatía comprometía el sistema nervioso: una esclerosis acentuada con graves repercusiones en la mecánica respiratoria.
“La experiencia con Marco –referían sus padres– nos hizo descubrir qué importante es tratar de comprender lo que Dios quiere más allá de nuestros propios deseos. Estar junto a Marco fue vivir con él cada triunfo, cada paso, sin pretender que fuera diferente”.
Cuando nació su hermanita Elisa, Marco ya tenía 12 años y escribía:
“Entre las tiernas nubes
de una primavera incierta
llegó un copo rosado,
que como un regalo divino
nos dio un nuevo sueño.
de una primavera incierta
llegó un copo rosado,
que como un regalo divino
nos dio un nuevo sueño.
Te ruego, Jesús, que le des más,
más que una sonrisa
y más que el paraíso,
que le des tu amor
la abraces junto a tu corazón y le prepares un futuro
en un mundo menos duro”.
más que una sonrisa
y más que el paraíso,
que le des tu amor
la abraces junto a tu corazón y le prepares un futuro
en un mundo menos duro”.
Pude conocer a Marco gracias a Chiara M. (1), quien ahora me escribe: “Marco tocó con sus alas a quien se le cruzó por el camino, también a mí. Las movió un poco y, sin advertirnos, dejó caer sobre nuestras almas algo de su polvo de luz”.
También su hermanita, Elisa, me sugiere por teléfono: “Esta noche no olvides mirar al cielo. Si ves una estrella más luminosa que las demás, es Marco”.
El hermano, Alberto, hoy de trece años, percibe que Marco de alguna manera lo guía: “Siento en mi corazón como si me hablara, lo que antes no podía hacer. Ahora me permite comprender que es muy importante amar como él lo hizo para llegar un día a encontrarnos en el cielo”.
La familia Bettiol vive en Dueville, Vicenza, en el centro norte de Italia, donde todos concuerdan en que Marco sacudió a su pueblito. Cuando dije a sus padres que son una familia extraordinaria, respondieron: “Nos parece excesivo que nos definan así. Sabemos que Marco fue un gran regalo que nos formó y nos ayudó a crecer. Pero nada más”.
En esta “normalidad” creció Marco, que se propuso hacerlo todo “por el bien de los demás y para que Jesús vuelva a nacer en el mundo, tal como María supo entregarlo al decir que sí a lo que Dios había pensado para ella”. Todo esto lo había aprendido desde chico cuando pudo establecer una relación personal con Chiara Lubich, quien lo llamaba “Amado”. Pero esa sintonía se apoyaba en que él, que dependía en todo de los demás, siempre supo aceptar cada dolor y cada límite como si Jesús se presentara a pedirle su amor: “Dios amor nos habla a través del dolor y nos permite experimentar que nuestra nada puede ser el alma-esposa que le dice que sí. Quiero creer siempre y elegir a Jesús abandonado como único amor”.
Tres semanas antes de su muerte, Marco estuvo en la fiesta de la beatificación de Chiara Luce Badano: “Fue un día de desmesurada alegría, que reencuentro cada vez que le digo que sí a Dios en el momento presente, ser como ella quiere decir estar entregado a Jesús abandonado, y ser uno con él y con su voluntad”.
La mañana del 15 de octubre de 2010 fue el nuevo y definitivo día para Marco
1.Autora del libro Cruel dulcísimo amor, publicado por Ciudad Nueva, Buenos Aires, 2008.
La Navidad de Marco
Cuando el corazón está lleno de alegría, Navidad está cerca;
cuando el amor renueva cada cosa, Navidad está a las puertas;
cuando el dolor nos acerca a Dios Padre,
el niño Jesús vuelve a nacer;
cuando el sol surge en el alma y alegra la vida,
el niño Jesús nos sonríe.
Si nos regalamos unos a otros lo mejor que tenemos,
construimos la cuna donde nace Jesús;
si nos damos una mano para afrontar la noche,
la luz de Jesús nos ilumina el camino;
si nos unimos para rezar con más fuerza,
el Jesús que invocamos ya está presente entre nosotros;
si estamos dispuestos a morir a nuestro egoísmo,
cada día es Navidad para nosotros.
Deseos de alegría y de nueva esperanza,
que el niño Jesús sea para todos el milagro que estamos esperando,
el amor de un Dios,
que renueva con cada uno la nueva alianza.
Feliz Navidad de salvación.
La Navidad de Marco
Cuando el corazón está lleno de alegría, Navidad está cerca;
cuando el amor renueva cada cosa, Navidad está a las puertas;
cuando el dolor nos acerca a Dios Padre,
el niño Jesús vuelve a nacer;
cuando el sol surge en el alma y alegra la vida,
el niño Jesús nos sonríe.
Si nos regalamos unos a otros lo mejor que tenemos,
construimos la cuna donde nace Jesús;
si nos damos una mano para afrontar la noche,
la luz de Jesús nos ilumina el camino;
si nos unimos para rezar con más fuerza,
el Jesús que invocamos ya está presente entre nosotros;
si estamos dispuestos a morir a nuestro egoísmo,
cada día es Navidad para nosotros.
Deseos de alegría y de nueva esperanza,
que el niño Jesús sea para todos el milagro que estamos esperando,
el amor de un Dios,
que renueva con cada uno la nueva alianza.
Feliz Navidad de salvación.
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